
Los gatos somos poco amigos de los teclados, sean informáticos o musicales, aunque siempre es divertido pisar por allí mientras el chico de la cabeza gorda anda escribiendo sus tonterías y ver que palabra intraducible originan mis pezuñitas...¿cuantas veces tendría que pisar hasta obtener algo con fundamento?...
Lo que en general no soportamos ningun felino son los teclados musicales, como seres inteligentes y superiores a la media, preferimos el silencio para echar nuestras eternas siestas. Aquí viene mi queja, y esta vez no va contra el estupido-gatito-encantador, sino contra el tipo de la cabeza gorda, que ajeno a las normas de convivencia que deben seguirse escrupulosamente cuando alguien tiene mininos en casa, nos tortura HORAS Y HORAS con todo tipo de generos musicales. Y hay cosas que tienen un pase, pero una se ve obligada en ocasiones a aguantar esto...
...si estos son los habitantes de Marte, debemos declararles la guerra ahora mismo...
Y que me dicen de esto:
...¿alguien ha percibido la ingeniosa metafora entre los enormes balones flotando en la piscina y las descomunales delanteras de la interprete? No se aproximen demasiado a la pantalla o en uno de esos botes pueden perder un ojo, jeje. El "cabeza-gorda" despliega un metro de lengua por el suelo viendo estas cosillas...patético.
Tras estos terribles ejemplos propongo yo algo más del gusto de los gatos para elevar un poco el caché de este "Mundo de gatos" y que demuestre lo fino del oido gatuno. Oyendo a esta chica creo estar escuchando a mi santa madre...
Ahi queda eso, y una pregunta lanzada al aire:
¿Alguien conoce el telefono del "Defensor del Felino" para que ponga a Mr. Cabeza-gorda en su sitio?
Miaaaauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu....
